Salud
2023-12-22 15:59:35
Algunas recomendaciones para la preparación, manipulación, conservación y compra de los alimentos, ante la llegada de las próximas celebraciones de Navidad y año nuevo.
Las enfermedades transmitidas por los alimentos (ETA) son provocadas por la ingesta de alimentos y/o bebidas contaminadas con gérmenes, como virus, bacterias y parásitos, que pueden afectar nuestra salud.
Es necesario resaltar que muchas veces esta contaminación no altera el sabor, el color o el aspecto de la comida.
Para evitar o disminuir el riesgo de las ETA, es necesario tener en cuenta las siguientes pautas:
Compras
- Adquirir los alimentos en comercios que reúnan las condiciones higiénicas y sanitarias mínimas.
- Organizar la salida para comprar primero los alimentos no perecederos; dejar para después los alimentos frescos y perecederos, como leche, queso, pescado y otras carnes; y finalmente los congelados.
- Comprar productos pasteurizados y con rótulos, leerlos atentamente y rechazar los que estén vencidos.
- Excluir alimentos que muestren señales de falta de higiene o seguridad: envases rotos, deformados, sucios, con pérdidas de contenido o en los que se observen fisuras o tapas flojas.
- Colocar en diferentes lugares los alimentos crudos y los listos para consumir. Separarlos de los productos de limpieza.
Higiene y preparación
- Antes, durante y después de manipular alimentos, lavarse las manos con agua y jabón durante 40 segundos, limpiando dorso, muñecas, espacios entre los dedos y debajo de las uñas. También luego de ir al baño, cambiar pañales o tocar mascotas.
- Limpiar frecuentemente superficies, utensilios y tablas con agua caliente y detergente.
- Usar agua potable en todo momento. Si el suministro de agua no es confiable, antes de añadirla a los alimentos o de transformarla en hielo para refrescar las bebidas: hervirla durante 5 minutos o agregarle 2 gotas de lavandina concentrada por cada litro de agua, siguiendo las instrucciones que figuran en la etiqueta del producto.
- Al cocinar y conservar, separar siempre los alimentos crudos -en especial carnes y pescado- de los cocidos. Utilizar diferentes tablas de cortar y utensilios para prepararlos.
- Consumir alimentos frescos, adquiridos con pocos días previos a su cocción.
- Cocinar los alimentos por completo, especialmente la carne de vaca, cerdo o pollo y los pescados, cuidando que no queden partes crudas en su interior.
- Lavar las frutas y verduras frescas con agua potable, especialmente si se consumen crudas.
Conservación a temperatura adecuada
- Guardar la comida en la heladera inmediatamente al terminar de preparar o consumir. De no ser posible, evitar que quede a temperatura ambiente por más de dos horas.
- Refrigerar los alimentos cocinados y perecederos, preferiblemente por debajo de 5°C.
- Evitar guardar sobras por mucho tiempo, ni siquiera en la heladera.
- Descongelar los alimentos en la heladera o el microondas, nunca a temperatura ambiente, para evitar la proliferación de bacterias.
- Al transportar alimentos en conservadoras, mantenerlas a la sombra, abrirlas lo menos posible, y colocar hielo en bolsas térmicas o aislantes y sobre los alimentos.
Con estas recomendaciones podremos evitar malestares y visitas a las guardias durante las fiestas o fin de semana largo.
Los síntomas incluyen dolores abdominales, diarrea, vómitos y fiebre. También pueden presentarse síntomas neurológicos, ojos hinchados, dificultades renales o visión doble. Esto se manifiesta a las pocas horas o días después de ingeridos los alimentos. Su duración e intensidad dependerá de la cantidad de microorganismos presentes en el alimento, el volumen consumido y el estado de salud de cada persona, entre otros factores.
Ante estos cuadros, se debe concurrir al centro médico más cercano.