La medida se ejecutará una vez que la Justicia ordene el desalojo del inmueble ubicado en bulevar San Juan y Calasanz. El operativo se inició tras la viralización de un video donde un menor caminaba por la cornisa del edificio.
El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, confirmó que el Gobierno provincial procederá a tapiar completamente el edificio abandonado conocido como “La Mole”, ubicado en la intersección de bulevar San Juan y Calasanz, una vez que la Justicia disponga el desalojo de las personas que lo ocupan.
La decisión se tomó luego de que se viralizara un video en el que un adolescente de 16 años caminaba por la cornisa del inmueble, en una situación de extremo riesgo.
Tras el episodio, la fiscalía de instrucción a cargo de la doctora Blasco ordenó un relevamiento del lugar. El operativo fue realizado por personal de Policía Judicial junto a áreas de Desarrollo Social.
Actualmente el edificio permanece con custodia de la Guardia de Infantería y con el acceso cerrado por orden judicial. Las personas que salen del lugar no pueden volver a ingresar y tampoco se permite el acceso a terceros.
Durante las inspecciones iniciales no se registraron detenidos ni se encontraron armas o drogas. Sin embargo, tres personas fueron trasladadas a centros de salud bajo el protocolo de salud mental.
Quinteros describió el interior del edificio como un espacio de “total peligro”, con graves riesgos estructurales, entre ellos huecos de ascensores abiertos y condiciones muy precarias.
El inmueble permanece deshabitado desde hace más de una década, luego de que la Municipalidad de Córdoba no otorgara la habilitación debido a que la construcción superaba la altura permitida.
El ministro aseguró que, una vez que la Justicia confirme que no hay personas en el interior, el Gobierno ordenará cerrar el edificio de forma definitiva para evitar nuevos ingresos y prevenir incidentes.
Mientras tanto, equipos de la Municipalidad y de Desarrollo Social trabajan en la asistencia de más de 20 personas en situación de calle que fueron encontradas dentro del lugar.
El funcionario también advirtió sobre el aumento de la vulnerabilidad social en la ciudad. Según datos del intendente Daniel Passerini, la cantidad de personas en situación de calle en Córdoba pasó de alrededor de 1.000 a más de 3.000 en los últimos años. Además, señaló que los problemas de salud mental se cuadruplicaron desde la pandemia.
La resolución final sobre el desalojo y el cierre del edificio dependerá ahora de las decisiones de la fiscalía y del juez de control.