Tanto economistas como juristas coinciden en que cualquier cambio debe ir acompañado de una reforma fiscal y previsional más amplia.
El Gobierno de Javier Milei busca avanzar en una reforma laboral que promete modernizar las normas del trabajo en la Argentina, aunque todavía no se conoce el proyecto completo. La propuesta, que incluiría un mínimo no imponible de aportes patronales y una simplificación en la contratación, ya genera posiciones enfrentadas entre economistas, abogados y sindicatos.
El economista Gastón Utrera considera que la clave está en “lograr competitividad sin devaluar, con productividad y salarios altos”. Propone revisar artículos obsoletos de la Ley de Contrato de Trabajo y crear un comité técnico que fije criterios objetivos para medir incapacidades, con el fin de reducir la litigiosidad. “Hay que reducir costos laborales sin afectar derechos”, sostiene.
En tanto, el abogado laboralista Julián De Diego coincide en la necesidad de actualizar una legislación “redactada en los años setenta”, pero critica que el proyecto oficial se discuta “en un grupo hermético, sin participación sectorial”. Plantea que “flexibilizar no es quitar derechos”, sino generar previsibilidad para contratar, y propone beneficios impositivos para las Pyme que formalicen empleo.
Desde el sindicalismo, el titular del Stia Córdoba, Héctor Morcillo, advierte que “la reforma no generará empleo sin crecimiento económico”. Rechaza la idea de que el costo laboral sea el problema de fondo y critica la intención de llevar la negociación colectiva al nivel empresa-trabajador. Además, cuestiona la creación de un fondo de cese laboral que, según él, “reemplaza las indemnizaciones por un negocio financiero”.
Morcillo sostiene que “el sistema actual no es perfecto, pero protege contra los despidos arbitrarios”. En su visión, el empleo se impulsa con inversión, consumo y producción, no con desregulación.
Tanto economistas como juristas coinciden en que cualquier cambio debe ir acompañado de una reforma fiscal y previsional más amplia. Mientras tanto, el debate sobre la modernización laboral continúa dividiendo a quienes ven una oportunidad de adaptación y a quienes temen un retroceso en los derechos conquistados.
Sindicatos y organizaciones sociales se movilizaron hacia el Congreso y el Obelisco en rechazo al proyecto impulsado por el Gobierno nacional. Hubo cortes en accesos, fuerte operativo de seguridad y cruces entre manifestantes y fuerzas federales.
2026-02-27 12:51:21