La Selección Argentina Sub 23 logró sobreponerse a un inicio de competencia adverso al que no le faltaron complicaciones. Tras perder el primer partido con Marruecos, le ganó a Irak y Ucrania, se metió en cuartos y esta tarde enfrentó a Francia, que consiguió la
Como en cada encuentro que tuvo que disputar el equipo argentino, la recepción fue muy hostil, con una fuerte silbatina y abucheos durante el himno.
Los dirigidos por Javier Mascherano clasificaron en el segundo lugar del Grupo B, por lo que debieron enfrentar al primero del Grupo A: Francia.
El partido tuvo lugar este viernes en el Stade de Bordeaux y el país organizador del evento lo anunciaba como “La Gran Revancha”, luego de lo sucedido en el Mundial de Qatar 2022.

El encuentro comenzó con una potente Francia, que apenas pasados 4 minutos del primer tiempo logró la ventaja gracias al gol de Jean-Philippe Mateta.
Promediando el primer tiempo, los de Mascherano se fueron acercando en busca del empate, pero sin suficiente claridad. No obstante, los dirigidos por Henry no perdieron intensidad y lograron llegar unas cuantas veces más.
Cuando el partido llegaba a su fin, hubo gol de Francia, pero fue anulado por un pisotón en el área. El árbitro dio 10 minutos de tiempo adicional, pero no fue suficiente para que Argentina lograra el empate, aunque tuvo numerosas oportunidades que no pudo concretar.
Cuando sonó el pitazo final, algunos franceses celebraron frente a los argentinos de manera provocativa, lo que resultó en un amontonamiento con empujones y algunos golpes. Las agresiones continuaron en el túnel, pero minutos después los franceses volvieron a salir al campo de juego para seguir con los festejos.
En diálogo con TyC Sports, el técnico francés Thierry Henry pidió disculpas por los disturbios. “Pido perdón por el disturbio final. No es lo que quería y no pude controlarlo. De hecho, nos expulsaron a un jugador”, señaló. El futbolista Enzo Millot no podrá jugar la semifinal debido a la expulsión.