La mujer, que era la tesorera de los padres, perdió el dinero recaudado en el casino y se encuentra prófuga. A pesar de la estafa, la comunidad educativa logró salvar la noche de los egresados.
Lo que debía ser el cierre de una etapa inolvidable para los estudiantes de la Escuela Provincial de Comercio N° 19 de Eldorado, Misiones, se transformó en una pesadilla que indignó a toda la provincia. Una madre, identificada como Romina E., fue acusada de apropiarse y gastar en apuestas de casino más de 17 millones de pesos que habían sido recaudados con esfuerzo por las familias durante ocho meses para la fiesta de egresados de sus hijos. El caso salió a la luz apenas días antes del evento, cuando los proveedores de catering, sonido y salón comenzaron a reclamar los pagos que supuestamente ya se habían realizado.
La mujer, quien se desempeñaba como tesorera y administradora de los fondos, dejó de responder llamadas y mensajes de los otros padres. Ante la presión y la falta de comprobantes, Romina E. habría admitido mediante mensajes de texto que padecía de ludopatía y que había utilizado el dinero de la billetera virtual del grupo para jugar en el casino, perdiéndolo todo. Desde ese momento, la acusada abandonó su hogar y se encuentra con pedido de captura, siendo buscada intensamente por la Policía de Misiones tras la denuncia penal radicada por las familias damnificadas.

La cifra del fraude asciende a 17.500.000 pesos, producto de cuotas mensuales de 68.000 pesos que los padres pagaban desde abril. Al llegar la fecha de la recepción, solo se había abonado una pequeña seña del salón, dejando al descubierto un faltante de más de 8 millones necesarios para cubrir los servicios básicos. "Había chicos llorando, sin saber qué hacer. Fue horrible enterarse el mismo día de la fiesta", relató una de las egresadas. Sin embargo, la solidaridad de la comunidad de Eldorado no se hizo esperar: con el apoyo del intendente local y una colecta relámpago, los padres lograron reorganizar los pagos y reunir el dinero faltante para evitar la cancelación.
Finalmente, la fiesta se llevó a cabo en el Salón Pirámide con un gesto que conmovió a todos. A pesar del accionar de la madre, los 35 estudiantes decidieron por unanimidad que la hija de la mujer denunciada participara de la gala. Los padres explicaron que la joven no tenía responsabilidad sobre los actos de su progenitora y merecía disfrutar de su noche de egresada como todos sus compañeros. Mientras tanto, la justicia avanza en la investigación de lo que ya se califica como una de las estafas más grandes y dolorosas de la ciudad.