El ministro de Desregulación detalló los cambios en indemnizaciones, vacaciones y horas extra. Argumentó que el objetivo es reducir la litigiosidad y la informalidad laboral, a pesar de la marcha anunciada por la CGT para el 18 de diciembre.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, salió a defender la reforma laboral enviada por el gobierno de Javier Milei al Congreso, asegurando que su objetivo es reducir la litigiosidad y la informalidad, sin implicar una pérdida de derechos para los trabajadores. Sus declaraciones se produjeron luego de que la Confederación General del Trabajo (CGT) anunciara una movilización en rechazo al proyecto para el próximo 18 de diciembre, a las 15 horas, en Plaza de Mayo.
Sturzenegger argumentó que el marco normativo actual está desactualizado y no se adapta a una economía con alta informalidad (cerca de la mitad de la fuerza laboral). La reforma, según explicó en Radio Mitre, busca introducir mayor flexibilidad por acuerdo entre partes y dar previsibilidad a las empresas, especialmente a las pymes, sobre los costos laborales.
Al detallar los cambios, Sturzenegger se centró en varios puntos sensibles. Respecto a las vacaciones, explicó que la ley busca flexibilizar la toma de días por mutuo acuerdo, manteniendo el mínimo legal, pero permitiendo acordar períodos fuera del rango tradicional (octubre a abril). En cuanto a las indemnizaciones, el ministro sostuvo que el problema no es el monto (un sueldo por año trabajado), sino la "incertidumbre" que permite a los jueces elevar el costo en caso de litigio. La reforma, dijo, busca tipificar el cálculo y actualizar el monto por inflación para dar certeza. Además, confirmó la creación de los FAL (Fondo de Cese Laboral), similar al sistema de la UOCRA, donde la empresa aporta un 3% de las remuneraciones, que luego se descuenta de las contribuciones a la ANSeS, haciendo que el costo sea cero para las firmas. Esto busca asegurar el cumplimiento de las indemnizaciones. Sobre las horas extra, negó que se eliminen, explicando que se introduce el "banco de horas" por mutuo acuerdo, permitiendo compensar horas extra con tiempo libre.
A pesar de que el Gobierno eliminó del proyecto un artículo que afectaba la recaudación sindical, la CGT mantiene su rechazo por considerar la iniciativa "regresiva" y que quita derechos colectivos e individuales. La central sindical ha resuelto confrontar la ley, planeando tender puentes con gobernadores y legisladores para frenarla en el Congreso, además de preparar una movida judicial ante posibles inconstitucionalidades.