El gobierno anticipó un reordenamiento del sistema de subsidios energéticos: desde el próximo año regirá un régimen único, que separará a los hogares beneficiados de los que paguen tarifa plena —con un fuerte ajuste para amplios sectores.
Según lo informado, el plan del gobierno prevé eliminar la segmentación vigente por niveles (N1, N2, N3) y fusionar los programas vigentes en un único régimen para electricidad, gas natural, gas en garrafas (GLP) y gas propano por redes. Así, los hogares pasarán a estar divididos únicamente entre quienes recibirán subsidios y quienes afronten el costo completo del servicio.
Según estimaciones oficiales, bajo el nuevo esquema el 80 % de los hogares de menores ingresos pagarán tarifas reducidas: menos de 34.000 pesos mensuales por gas en meses fríos y por debajo de 38.000 pesos por electricidad en su pico estacional. Quienes queden fuera del universo subsidiado afrontarán la factura completa, lo que implicará aumentos significativos frente a los valores actuales.
Este ajuste se inscribe en una tendencia más amplia de reducción de subsidios: entre enero y octubre de 2025, los subsidios al sector energético se desplomaron un 44 % en comparación con el mismo periodo del año anterior, según un informe privado citado por fuentes del sector.
Desde el gobierno argumentan que la medida busca ordenar el sistema tarifario, mejorar la eficiencia distributiva de los subsidios y reducir el gasto público, aunque advierten que las facturas de muchos usuarios implicarán un fuerte esfuerzo económico adicional.