Destacó que entre diciembre de 2023 y marzo de 2025, el Gobierno logró un rápido aumento de confianza social y política.
El banco estadounidense Citi publicó su último informe sobre la situación argentina, donde identificó una oportunidad de mejora estructural de mediano plazo, impulsada por el superávit fiscal, la demanda social de reformas y el respaldo internacional —en especial de los Estados Unidos—. Sin embargo, advirtió que el país enfrenta su “déficit más difícil de revertir: el déficit de confianza”.
Según el análisis, la evolución económica y política del país dependerá menos del resultado electoral del domingo y más de la reacción del presidente Javier Milei el lunes siguiente: su capacidad para tejer acuerdos y sostener la gobernabilidad.
Citi destacó que entre diciembre de 2023 y marzo de 2025, el Gobierno logró un rápido aumento de confianza social y política, con un fuerte ajuste fiscal que llevó el déficit primario de 2,8% del PBI en 2023 a un superávit de 1,8% en noviembre de 2024. También subrayó un repunte anticipado de la actividad económica y proyectó un crecimiento del PBI de 4,8% para 2025.
En materia inflacionaria, el informe resaltó la caída de la inflación anual del 211% en 2023 a una proyección del 30% para 2025, aunque alertó sobre los efectos del ajuste de precios relativos.
Pese a los avances, el Citi marcó señales de alerta: la falta de acumulación de reservas fue “una omisión técnica clave”, producto de la decisión oficial de evitar una devaluación antes de las elecciones. “Suprimir el tipo de cambio sin un colchón de reservas robusto resultó insostenible”, advirtió.
El informe señaló que desde el segundo trimestre de 2025 el Gobierno entró en un ciclo de aislamiento político y tensiones con aliados y gobernadores, lo que amplificó la incertidumbre económica. A esto se sumaron mensajes contradictorios sobre la política cambiaria y dudas respecto al manejo del Banco Central.
Aun así, Citi mantiene un optimismo cauteloso, al destacar el respaldo del Tesoro de Estados Unidos y el rol de los gobernadores como actores clave de las reformas, en especial por el impulso a inversiones en energía, minería y tecnología.
El banco proyectó además que los vencimientos de deuda externa entre 2026 y 2028 no superarán el 2% del PBI y que las inversiones en sectores estratégicos podrían triplicar el superávit comercial hacia 2030.
“El lunes pesa más que el domingo”, concluyó el informe, señalando que el verdadero desafío del Gobierno será recuperar la confianza, recomponer reservas y reconstruir consensos políticos para garantizar previsibilidad y estabilidad.