El gobierno chileno anunció una alerta sanitaria tras registrarse en Argentina 35 casos confirmados de sarampión durante 2025
El gobierno de Chile activó una alerta sanitaria nacional tras confirmarse 35 casos de sarampión en Argentina y una caída dramática en la cobertura de vacunación. Las autoridades chilenas reforzarán controles fronterizos, intensificarán campañas de inmunización y alertan contra la desinformación antivacuna.
En un comunicado oficial del lunes 1 de diciembre de 2025, la ministra vocera del gobierno chileno, Camila Vallejo, acompañada por la ministra de Salud Ximena Aguilera, anunció la activación de una alerta epidemiológica nacional por el aumento de casos de sarampión en Argentina.
Según los datos citados por autoridades chilenas y la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), la cobertura de vacunación infantil y adolescente en Argentina cayó drásticamente: de niveles cercanos al 90 % entre 2015-2019, a menos del 50 % en 2025. Además, hasta el 15 de noviembre pasado se reportaron 35 casos confirmados de sarampión, cifra que encendió las alarmas en Chile.
Vallejo justificó la medida explicando que “una vez conocido el incremento de los casos en Argentina, producto de las bajas coberturas de vacunación en el país vecino, hemos decidido reforzar el sistema de vigilancia … y al mismo tiempo reforzar la campaña de vacunación aquí en Chile”. También exhortó a la población a no subestimar la enfermedad: “no caer en campañas antivacuna … esa desinformación genera efectos graves en la salud pública, en la vida de las personas”, afirmó la ministra.
La alerta implica un monitoreo más estricto en puntos de ingreso al país, un reforzamiento de la vigilancia epidemiológica y un llamado urgente a revisar y completar los esquemas de vacunación, especialmente con la vacuna doble o triple viral que protege contra sarampión, rubéola y paperas. La decisión busca prevenir la reintroducción del virus en Chile, en un contexto de creciente circulación regional.
Las autoridades sanitarias enfatizan la importancia de la inmunización colectiva. En Argentina, la caída en la cobertura de vacunas clave no solo afecta al sarampión, sino también a otras enfermedades prevenibles como la polio, difteria, y coqueluche, lo que representa una fragilidad en la inmunidad comunitaria.