Gremios provinciales se movilizan en rechazo a las reformas presupuestarias y la suba de aportes a Apross. Advierten que el tránsito en el casco céntrico estará bloqueado durante toda la jornada.
La ciudad de Córdoba amaneció este miércoles bajo un clima de fuerte tensión social y complicaciones logísticas. Desde las primeras horas del día, los principales gremios estatales de la provincia iniciaron una jornada de protesta que promete paralizar el tránsito en el área central. Los trabajadores se concentraron en sus respectivas sedes sindicales para converger en una masiva marcha hacia la Legislatura Provincial (Unicameral), donde se prevé un debate legislativo clave que afecta directamente sus ingresos y beneficios sociales.
El motivo central del conflicto es el tratamiento del Paquete Presupuestario 2026 impulsado por el Gobierno de Martín Llaryora. Los sindicatos denuncian que, entre los artículos enviados al recinto, se incluyeron modificaciones que impactarán negativamente en los aportes que los trabajadores realizan a la Caja de Jubilaciones y a la Administración Provincial del Seguro de Salud (Apross). Según los representantes gremiales, se introdujo una cláusula "sobre la hora" que faculta al Poder Ejecutivo a aplicar una suba discrecional en los porcentajes de descuento destinados a la obra social, lo que consideran un recorte salarial encubierto en un contexto de alta inflación.
La movilización comenzó a ganar volumen cerca de las 10:30 de la mañana, provocando un colapso en las arterias principales que conectan con el microcentro. Columnas de gremios docentes, de salud y de la administración pública central avanzaron con bombos y pancartas, custodiados por un fuerte operativo de seguridad policial. Las autoridades de tránsito recomendaron a los automovilistas evitar la zona de la Unicameral y calles adyacentes, ya que los cortes se mantendrán de manera ininterrumpida hasta que finalice la sesión legislativa, programada para el horario de la siesta.
Desde el oficialismo, el Gobierno confía en que el presupuesto será aprobado por mayoría, argumentando que las medidas son necesarias para garantizar la sostenibilidad del sistema previsional y de salud en un año que se proyecta financieramente complejo. Sin embargo, para los estatales, estas reformas representan una vulneración de derechos adquiridos. La tensión se siente en las calles, donde los manifestantes advirtieron que, de aprobarse la ley sin cambios, el plan de lucha se profundizará con paros totales en las diferentes reparticiones públicas durante los últimos días del año.