El gobernador bonaerense reclamó autorización para tomar nueva deuda y afirmó que el Gobierno nacional limita los recursos de la provincia, afectando pagos y funcionamiento administrativo.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, solicitó formalmente a la Legislatura que apruebe un nuevo esquema de endeudamiento para afrontar obligaciones financieras y garantizar el funcionamiento del Estado provincial. El pedido llegó acompañado de fuertes críticas hacia el Gobierno nacional, al que acusó de ejercer una “asfixia financiera” que dificulta la gestión.
Según explicó el mandatario, la administración provincial enfrenta vencimientos, compromisos salariales y gastos operativos que requieren herramientas adicionales. Señaló que Nación mantiene retenidos fondos o reduce transferencias que históricamente integraron el esquema de financiamiento bonaerense, lo que —a su criterio— agrava la situación.
Kicillof sostuvo que el endeudamiento solicitado permitiría sostener servicios esenciales y avanzar en obras públicas ya comprometidas. También afirmó que, sin esta autorización legislativa, la provincia podría enfrentar dificultades para cumplir con pagos inmediatos.
En el mensaje enviado a diputados y senadores, remarcó que la decisión no responde a un incremento del gasto, sino a la falta de recursos producto de las políticas nacionales. Además, pidió acompañamiento político ante un escenario que calificó como “extraordinario”.
El gobernador insistió en que la provincia es “la más poblada, productiva y extensa del país”, y que una caída en su financiamiento afecta directamente a millones de bonaerenses. Por eso, consideró urgente que la Legislatura trate la iniciativa.
El oficialismo busca acuerdos con bloques opositores para garantizar los votos necesarios. Mientras tanto, el Gobierno provincial continúa reclamando a Nación mayores niveles de asistencia para “normalizar” su flujo financiero.
La discusión legislativa se dará en los próximos días, en un contexto de tensión política creciente entre la Casa Rosada y la administración bonaerense.